Toc, toc: soy Dios!!

Filed under: Espiritualidad — Marisa Reyes at 6:34 pm on Jueves, marzo 13, 2008

…Todavía lo recuerdo como si fuera hoy: son cerca de las 4 de la madrugada, el timbre suena, el taxi para frente a casa, alguien baja de él, llena de bolsas y maletas. Mi mamá enciende las luces y pega un grito de alegría…es mi abuelita llegando de Buenos Aires!!- en homenaje a mi amiga comentarista del blog, Taíse que recién llegó de “ashá” también -

En pocos minutos más, la casa se llenó del delicioso aroma de torta de ricota, media lunas y alfajores que vinieron de la capital porteña. Yo era todavía una niña, entonces, toda esa novedad de la visita de la abuela tenía para mi un cierto tono mágico, como si ella fuese alguien salido de una historia infantil, era demasiado sublime, demasiado dulce para ser real. Y es que esperábamos esta visita hacía mucho tiempo, y se dio de manera sorpresiva.
Lo cierto es que hoy, al mirar ese recuerdo desde un lugarcito de mi mente, me alegra ver como, en la sencillez de mi infancia, me alegraba tanto una visita inesperadamente esperada, si me entendés.
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Hoy sé que, ya sea en una pena o en una alegría, Dios nos visita. Y lo hace todos los días, sólo basta estar atento. Estas visitas, claro, no son programadas. Pero son en esos momentos que necesitamos estar atentos porque es ahí que la fuerza de Dios nos transforma.

¿Cómo saber cuando llegan? Pues, mi amig@, solo estando atento, con una sintonía con Dios a través de la oración. Recuerdo que una hermana de comunidad perdió a su padre el año pasado en el mes de mayo. Ella al volver de su casa luego del funeral y tiempo de luto, afirmó:”No tengo duda alguna, Dios me visitó en este tiempo”.¿Por qué?, pues en ese tiempo Dios le dio los mayores consuelos, le devolvió la fortaleza, le hizo menos autosuficiente, le hizo ver muchas cosas antes ignoradas.

Pero así también visita con situaciones lindas, inesperadas. Ayer mismo, así como mi abuela repentinamente, en la madrugada, una amiga, Adelita, llegó hasta mi, en el medio de la calle y comenzó a darme palabras de aliento, todas las que yo necesitaba escuchar, sin que ella siquiera supiese lo que yo me encontraba viviendo. Dios me habló con su voz. Fue una rápida, sencilla, pero profunda y linda visita de Dios.

Así que, no es difícil, sólo basta saber que Él tiene el control de todas las cosas, y, por ende, habla en todo, a veces, grita! Basta tener un oído afinado por una constante comunicación “oracional”, para poder saber cuando el “toc, toc” pertenece a Dios.

Hasta pronto y buena escucha :-)

2 comentarios »

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Comentario by Taíse Palombo

13/03/2008 @ 19:41

Cuando leo los artículos de mi amiga, me quedo a pensar en el poder de las palabras… el poder que ellas tienen en hacer que los corazones se queden muy cerca uno del otro.
Lo que necesito escuchar, Dios me habla por el hermano, en este caso, por una hermana.
Quiero escuchar el Toc, Toc de Dios!!!

Felicitaciones por tus palabras mi amiga!!!

Besos

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Comentario by Hernandes

13/03/2008 @ 23:31

Yo no hablo muy bien lo español, pero gusta me ler ese blog. Gracias

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