Hace unos días me encontré hablando con un joven que se encontraba muy molesto por la actitud de muchos grupos de música católica de una ciudad en particular, a causa de que muchos de ellos tocan nada más por conseguir fama y reconocimiento de las personas: “algunos ya se encuentran hace más de 5 años tocando las mismas músicas y además los mismos repertorios” me comentó ofuscado y resignado. En base a una gran cantidad de críticas y reproches hacia esas bandas, me consultó cuál era mi punto de vista sobre esto.

En aquel instante abrí la Palabra (me encontraba realizando el estudio bíblico sobre ese capítulo) en Romanos 14,4 : “¿Quién eres tú para criticar al servidor de otro? Si él se mantiene firme o cae, es cosa que incumbe a su dueño, pero se mantendrá firme porque el Señor es poderoso para sostenerlo.“. Luego de leerlo pasé la Palabra a este joven amigo mío, y lo volvió a leer.

Varias veces me sucedió que estando en conciertos de música católica dije “¿en que momento harán alguna Adoración al Santísimo? ¿en que momento predicarán con la Palabra de Dios?” y todas aquellas veces puse prejuicios sobre las personas mismas, incluso sabiendo que tipo de vida estaba llevando; pero no me fijé en otro punto de vista, y la Palabra me lo aclaró: ¿quién soy yo para no confiar en que Dios hará milagros en aquel grupo y a otras personas a través de ellos? No soy nadie, absolutamente nadie…todo lo que proviene de Dios se mantiene, y todo lo que no le pertenece desaparece, como lo dice Santiago 1,9-11: “Que el hermano de condición humilde se gloríe en su exaltación; y el rico, en su humillación, porque pasará como flor de hierba: sale el sol con fuerza y seca la hierba y su flor cae y se pierde su hermosa apariencia; así también el rico se marchitará en sus proyectos.”. Para terminar con la conversación, le dije que si aquellos grupos aún se encontraban de pie, era sólo porque Dios así lo quería; ¿quién es Él para no cumplir con lo que está escrito?.

Ahora bien, acertamos en saber que si existe preocupación en una persona sobre algo, es señal que existe un amor profundo sobre aquello…este amigo mío tenía un celo muy grande por la música católica y también un fuerte amor a la evangelización. Le comenté que si el veía a aquellos grupos haciendo o cantando cosas que no son buenas para que otros crean en Dios, pues es ahí donde debe orar y adorar más, mucho más, por aquellas personas; debe juntar a sus amigos músicos católicos para hacer una Adoración al Santísimo o bien simplemente rezar el Rosario todos los días…ahí se estarán convirtiendo en canal de Gracia y conversión no sólo para aquellas bandas sino también para todos los que les rodean.

Si eres ministro de música católica nunca dudes de esto: Dios utiliza de las personas que Él desea para poder realizar sus cometidos de conversión; tal vez se encuentren errantes, pero es ahí donde entra tu trabajo: orar, adorar y bendecir por los que no oran, no adoran y no bendicen. Ánimo!

Fernando Ugarte
Canción Nueva – Paraguay

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>