En mis perfiles del twitter y facebook hice muchos amigos y también tomé contacto con personas con testimonios muy fuertes de salvación. En esta ocasión me tomo el atrevimiento de nombrar a una persona que conmovió mi vida con su valentía y coraje para afrontar el dolor con la Gracia de Dios: Elda Cecilia Martínez. Ella es argentina viviendo en Paraguay, profesora de Artes Plásticas y madre de 4 hijos -Lucas (9), Ana (13), Sol (7) y Lucía (3)-.
Hace ya algunos años (2007) detectaron un cáncer muy violento a Lucas en la médula, que lo obligaron luego de 1 mes de estudios a realizarse la primera sesión de quimioterapia. Tras vivir momentos de intensos dolores y sufrimientos por parte de ambos durante mucho tiempo, Cecilia no bajó los brazos y dejó desde el primer momento que el Señor tome el control de la situación. El niño se encontraba en estado muy delicado, bajo efectos de varios medicamentos suministrados en la unidad de terapia intensiva de un hospital argentino; ya no tenían dinero, y ella no había visto a sus hijas durante mucho tiempo…¡Imagínense por un momento lo que sería estar lejos de la familia e hijos de esa forma!. Con el correr de los meses y años, ese “abandonarse” a Dios tuvo sus frutos: Lucas sanó, y ahora juega y corretea por toda la casa junto con sus hermanitas.
Es muy extraño hoy en día escuchar a personas decir “en vos pongo mi confianza, Señor, porque lo que me sucede es un imposible para mi”; pareciera que eso sólo sucedía en tiempos antiguos, ajenos a nuestra época…pero NO, hoy mismo podemos conocer estas historias de salvación donde Dios muestra con hechos su poder y autoridad sobre toda potestad, y conocer esto significa retomar energías espirituales y físicas para decir a Dios “¡tu eres, Señor, el Dios de lo imposible!”.
Comparto contigo unas palabras de Elda Cecilia escritas en aquellos tiempos de dolor:
No doy mas, esto se terminó. Me vuelvo a Paraguay y que pase lo que tenga que suceder. Era el día de la madre en Paraguay; llamé a alguien para felicitarla, no era mi madre. Sólo sé que entre sus palabras, esta frase me destruyo: ”Lucas es un pozo sin fondo” -estaba hablando del dinero-. Lo que quería decirme era que todo el dinero que se destine a mi utopico objetivo, era como tirar dinero en un pozo sin fondo.
Esos fueron días de mucho dolor. Hoy miro para atrás y luego veo a Lucas jugando con sus hermanas, con el pelo largo. Se va sólo al almacén de la esquina; come, corre, fuimos a la iglesia ayer. Fui anoche al concierto de Juan Luis Guerra…bailé de felicidad. Tal vez tenga muchas cicatrices, pero las cicatrices no me pueden quitar la felicidad presente. Dios restauró la médula de Lucas, nuestra vida, mi familia. Valió la pena aguantar un poco mas.
No hay nada mas lindo que saber que cada paso que di, aun en la mas onda tristeza, tenía el cuidado de Dios. Se que mucha gente oraba por Lucas, y por mi familia. Yo se que Dios puede hacer milagros; los viví. Sé que sana al cuerpo y se que sana el alma.
Y anoche mientras bailaba al ritmo de las percusiones de Juan Luis Guerra, recordé lo que dice en el Salmo 30:
“Tu cambiaste mi lamento en baile”.
Espero que este testimonio mueva tu corazón para decir hoy mismo: “Yo sé que tu eres un Dios de milagros…realiza un milagro en mi, Señor”
Fernando Ugarte
Canción Nueva Paraguay



Fernando Ugarte
1 año ago
Aquí va un artículo dedicado a @eldacecilia http://blog.cancaonova.com/paraguay/2010/12/06/la-esperanza-nunca-acaba/
Cecilia Martínez
1 año ago
RT @ferugartecn: Aquí va un artículo dedicado a @eldacecilia http://blog.cancaonova.com/paraguay/2010/12/06/la-esperanza-nunca-acaba/
Cecilia Martínez
1 año ago
Lo escribio un hermano en Cristo, Fernando Ugarte y estoy muy agradecida con el. http://fb.me/AJD9zNtc