PHN: Dios envía sus ángeles para fortalecerte

 

Después se alejo de ellos como a la distancia de un tiro de piedra, y doblando las rodillas oraba con estas palabras: Padre, si quieres, aparta de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. Entonces se le apareció un ángel del cielo para animarlo. Entró en agonía y oraba con mayor insistencia. Su sudor se convirtió en gotas de sangre que caían hasta el suelo” (Lucas 22, 41-44).

Dios envía los ángeles para te fortalecer 2

Era costumbre de Jesús subir al monte de los Olivos, la palabra dice que Jesús siempre iba rezar en aquel lugar. Jesús tenía la costumbre de orar, la persona que quiere vivir el PHN necesita acostumbrarse a rezar. No una oración improvisada, no podemos tomarnos vacaciones. Un joven PHN es entrenado en la oración y no reza solo, es necesario tener un grupo de amigos que quiere vivir el PHN. Si quieres volver para aquel grupo que no quiere saber nada con nada, no podrás vivir el PHN. Para vencer esta batalla es necesario tener al lado personas que quieran vivir la misma cosa, no puedes vencer solo.

Recen para no caer en tentación. ¿Jesús dice que recemos para no tener tentación? El Evangelio está diciendo recemos para no caer en tentación. Deja de ser tonto, no viniste a Canción Nueva para hacer un curso y convertirte en ángel, continuarás teniendo tentaciones.

Es lindo ver a todo el mundo junto, y necesitamos de amigos que quieren luchar junto conmigo para vivir el PHN. ¡Pero existe una lucha que no es gruoal, es solamente para ti! Tú tienes tu lucha, “no quieras a los otros culpar”, no culpes tu novio, a tus amigos ni a tus padres, existe una lucha que es solamente tuya.

En el momento de mayor dificultad, Jesús nos enseña a doblar las rodillas y comenzar a rezar. En los momentos de mayor tentación no estás huérfano, a ejemplo de Jesús, clame al Padre. Jesús reza con el cuerpo y con alma, y no dobla solamente sus rodillas, sino también dobla su alma.

En ese momento, la Palabra dice, que apareció de lo alto de los cielos un ángel que lo ‘fortalecía’, no apareció un ángel que iba a luchar por él, que iba a salvarlo de la lucha. El ángel lo fortaleció para luchar. Juntos vamos luchar por el bien, pero es necesario que cada uno tenga el valor de luchar para vencer sus batallas personales.

Una gran señal de que estas luchando el PHN es que van aumentar las tentaciones. Si tu vida está demasiado fácil desconfía. ¿Crees que vas parar de pensar en lo pensabas? ¡Claro que no! Cuando estés en la capilla rezando, y en aquel clima cierras los ojos, comienzas a rezar y de repente va apareciendo en tu cabeza imágenes de todas las bocas que ya besaste, de todas las camas donde ya has dormido. Estás allí rezando y comienza a venir a tu memoria todas aquellas porquerías que ya viviste. ¡Solo puede ser del diablo, pero no es! Es de ti mismo que viene todo eso.

Mis hermanos vamos entrar en agonía en el momento orar, porque existe en nosotros una lucha para no doblarnos a la voluntad de Dios. Existe una lucha, porque quieres el pecado, y quieres también ir al cielo.

Existe una lucha, no seamos inocentes, útiles en mano de Satanás.

No se puede rezar y pedir no tener tentaciones, no te engañes, tendremos tentaciones y por eso es Por Hoy No, es necesario rezar todos los días para doblegarse ante la voluntad del Padre.

Si Dios envió a un ángel a fortalecer a Jesús que era Dios, ¿Piensas que no va a enviar un ángel para fortalecernos a ti y a mí no somos nada?

Y sí, no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero. Pero cuando hago lo que no quiero, no soy yo quien lo hace, sino el pecado que reside en mí. De esa manera, vengo a descubrir esta ley: queriendo hacer el bien, se me presenta el mal. Porque de acuerdo con el hombre interior, me complazco en la Ley de Dios, peo observo que hay en mis miembros otras ley que lucha contra la ley de mi corazón y me ata a la ley del pecado que está en mis miembros” (Rom 7, 19-23). ¿Será que es más fácil para quien vive mucha cosas erradas no vivirlas más, o para aquel que nunca vivió y que se queda pensando en todo lo que podría hacer? No sé, pero cada uno tiene su lucha y en el momento de la tentación reza con más insistencia.

Dios envió un ángel para fortalecer Jesús, y está enviando un ángel para fortalecernos ya que somos tentados todo el tiempo. Si estoy solo viene la tentación, si estoy en el grupo viene tentación, si estoy en la escuela viene tentación. Cambia eso, si estoy solo oración, si estoy en el grupo oración, si estoy en la escuela oración.

PHN: Los ángeles nos conducen a la voluntad de Dios
PHN: ¡No desanimes, valiente guerrero!
PHN: Los ángeles y la divina providencia
PHN: Constancia, valiente guerrero
PHN: Hagan todo lo que Él les diga
PHN: Levántate, valiente guerrero!
PHN: Hago reposar sobre Él mi Espiritu

Padre Fabricio
Sacerdote misionero de la Comunidad Canción Nueva
Prédica durante el Campamento PHN 2014

PHN: Hago reposar sobre Él mi Espíritu

En la primera lectura, el pueblo de Dios, al desviarse de Él, entro en pecado y cometer errores; a causa de eso la desgracia cayó sobre ellos. El Señor no quería eso, pero la consecuencia de los pecados los llevó a eso. Dios habla con dolor de corazón y apenas anuncia lo que va a suceder.

El salario del pecado es la muerte. El Señor no quiere que sea así, pero necesita declarar eso. Esa es la principal razón por la que debemos huir del pecado, porque corta nuestra relación con Dios Padre; y donde entra el pecado entra el desorden, la desgracia y el desastre.

Hago reposar sobre Él mi Espíritu 2

En el Evangelio de hoy (Mt 12, 14-21), vemos algo desastroso. Los fariseos, hombres que se esmeraban en cumplir la ley, tramaron un plan para matar a Jesús. Más allá que ellos tuvieran sus planes, la multitud seguía a Jesús y Él realizaba milagros a favor de ellos. Los “injustos” tenían un plan para matar a Jesús, pero la multitud pobre, simple de corazón, abierta al Señor y deseosa de Dios, seguían a Jesús y Él realizaba numerosos milagros.

El Evangelio muestra que Jesús estaba totalmente al servicio del Padre, y lo que se dice sobre Jesús, Dios quiere que se diga de nosotros también. Que seamos siervos de Dios en primer lugar, dispuestos a hacer su voluntad por encima de todo.

El Señor nos quiere en las palmas de sus manos, para poder ampararnos y guiarnos.

“Electo” quiere decir “escogido”, del latín “amar”. Por lo tanto, Dios te eligió por amor. Eres un elegido del Señor. El Padre te eligió, te eligió por amor, por puro amor. No tenías ningún mérito, pero por gracia, te eligió.

¡Mira qué declaración linda del Señor para nosotros! Somos siervos, somos los elegidos a quien el Señor quiere dar todo su afecto. El Padre que ama su Hijo Jesús, también te ama. El Padre que pone su amor en su Hijo Jesús, la deposita también en ti.

Estamos, en estos días, escuchando el tema de este campamento: “¡Coraje, valiente guerrero!”. Palabras que Dios dijo a Gedeón, en un tiempo de grandes desastres. Hoy, el Señor las repite a nosotros.

La Palabra del Señor continúa: “Y el Espíritu reposó sobre él”. Siempre me llamó la atención el término “reposar”. Investigando, descubrí que el mismo se utilizó en la creación del mundo, donde el Espíritu reposó sobre el caos y ordenó todo. El Espíritu Santo quiere reposar sobre ti y hacer de ti una criatura nueva, totalmente nueva. La inmensa gracia que hemos recibido es la del Espíritu Santo, que comenzó en 1967 y sigue sucediendo hasta hoy, transformando a las personas. Yo puedo decir que la inmensa gracia ocurrió en mi vida, es la del Bautismo en el Espíritu Santo. ¡Fui totalmente transformado! Esa transformación se fue dando de a poco. Dios fue realizando maravillosos cambios en mi vida. Hoy ya no soy el mismo. Sé que hay mucho aún, pero día a día el Espíritu va transformándome.

Necesitamos ser bautizados continuamente en el Espíritu Santo. Permita que esa experiencia se prolongue en ti y se haga siempre nueva. Como una planta, que siempre se renueva, el bautismo en Espíritu quiere renovarse en ti.

Como el Espíritu Santo es “Santo”, Él va a transmitir aquello que Él es. Ser santo es su esencia. Donde el agua está, está mojando; donde el fuego está, está quemando; donde el Espíritu está, está santificando.

Cuanto más te apartes del pecado, más santo serás. Así, tendrás cada vez más inmunidad ante el pecado. Es lo que el Señor tiene para nosotros. Si aún no recibiste la gracia del Bautismo en el Espíritu, hoy el Señor te la quiere dar.

Cuando recibí la gracia del bautismo en el Espíritu, no entendía mucho, pero la deseé desde el fondo de mi corazón. En ese momento, ni sentí grandes cosas, pero los efectos fueron apareciendo con el tiempo. Tú también tienes que desear recibir esa gracia.

Cuando queremos, pedimos. ¡Entonces pide! El Señor quiere concederte el bautismo en el Espíritu.

Vemos, en el final del Evangelio, el porqué del bautismo en el Espíritu Santo. “Para que lleva a las naciones la verdadera religió”. El Señor quiere que llevemos el Evangelio hasta los confines de la Tierra. No sé cuál es tu campo de evangelización, pero Dios sabe. Y cuando te abres, Él irá alargando ese campo. Dios quiere que seas un apóstol, un evangelizador. ¡Cuánto necesita nuestro pueblo la Palabra de Dios! ¡Cómo necesitamos del Evangelio vivido! ¡Cuánta transformación, cuando dolor y cuanto sufrimiento! Pero el Señor quiere hacer nuevas todas las cosas; quiere, por medio de nosotros, llevar eso a las naciones.

PHN: Los ángeles nos conducen a la voluntad de Dios
PHN: ¡No desanimes, valiente guerrero! 
PHN: Los ángeles y la divina providencia
PHN: Constancia, valiente guerrero
PHN: Hagan todo lo que Él les diga
PHN: Levántate, valiente guerrero!

Monseñor Jonas Abib (Fundador de la Comunidad Canción Nueva)
Prédica durante el Campamento PHN 2014

PHN: ¡No desanimes, valiente guerrero!

Si hoy te sientes llamado a ser un valiente guerrero, necesitarás armas espirituales, necesitarás volver a la costumbre de caminar con la Biblia en las manos, para hacer el estudio bíblico.

El tema de nuestro campamento está basado en la Palabra de Jueces, que cuenta la historia de Gedeón, un joven que se sentía el menor de todos, porque era el más joven de su casa, pero al que Dios elogio y llamó de “valiente guerrero”.

El Rey David era joven, de apariencia delgada y cabello rubio, pero sus hermanos tenían porte de soldados. David era un pastor de ovejas, no un guerrero a los ojos humanos. Pero para Dios era valiente.

No seremos valientes guerreros por nuestras propias fuerzas. Pero se invocamos a Jesús, nuestro General, ningún enemigo nos vencerá en el combate. No por nuestra fuerza, sino por la gracia de Dios.

Las cosas que el mundo nos ofrece no pueden ser nuestro “general”. La televisión, la música, la moda, el internet no pueden dominarnos. ¿Quieres ser un vencedor? Deja que Jesús sea tu comandante. Para vencer necesitamos seguir sus pasos.

¡No desanimes, valiente guerrero!

En Samuel 17, vemos la batalla entre David y Goliat. El libro narra la batalla de los Filisteos contra el pueblo de Israel. “Entonces salió de las filas de los filisteos un luchador llamado Goliat, natural de Gat, cuya estatura era de unos tres metros. Llevaba en la cabeza un casco de bronce, y una jabalina también de bronce en la espalda. El asta de su lanza era como el madero de un telar, su punta era de hierro y pesaba siete kilos. Delante de él iba sus escudero” (v. 4-7)

¿Quién sería el valiente pueblo que se enfrentaría a un gigante con más de tres metros de altura? Nadie tuvo coraje, porque no tenían la capacidad.

Versículo 12: “David era hijo de un efrateo de Belén de Judá, llamado de Jesé, que tenía ocho hijos. En tiempos de Saúl, Jesé era ya viejo de edad muy avanzada. Los tres hijos de mayores de Jesé habían ido a la guerra con Saúl. Sus nombres eran: Eliab, el mayor; Aminadab, el segundo; y el tercero Samá. David era el más pequeño. Los tres mayores estaban con Saúl, pero David iba y venía del lado de Saúl para pastorear el rebaño de su padre, en Belén. El filisteo repitió su desafío por mañana y por la tarde durante cuarenta días. Jesé dijo a su hijo David: -Toma esta medida de trigo tostado y estos diez panes para tus hermanos, y llévaselos al campamento. Estos diez quesos se los llevas al capitán. Preguntas por la salud de tus hermanos y me traes una prueba de que ellos están bien. Están con Saúl y con los hombres de Israel en el Valle de Terebinto, luchando contra los filisteos

David fue a servir a sus hermanos. Llegando al campamento, oyó al enemigo desafiando y diciendo que no tenía quien peleara con él. Entonces David, tomó coraje, y dijo: “Que nadie se desanime a causa de ese filisteo. Tu siervo irá a pelear con él” Saúl le respondió: Tú no puedes ir a pelear con ese filisteo, porque eres un muchacho, mientras que él es un guerrero desde la juventud”

Pero David le dijo – Tu siervo pastorea el rebaño de su padre. Si viene un león o un oso e intenta llevarse una oveja del rebaño, yo lo persigo y lo golpeo hasta arrancársela de la boca. Si me ataca a mí, lo agarro por el cuello y lo golpeo hasta matarlo. Tu siervo ha matado leones y osos, y ese filisteo incircunciso será como uno de ellos, por haber desafiado a los ejércitos del Dios vivo.

¡Cuántas veces el demonio hace eso! Cuantas veces nos echa en cara que somos débiles y miserables. De hecho, nosotros no somos nada, pero Dios nos hace valientes guerreros.

Muchas veces, el demonio nos tienta. Como dice San Pablo: “Cuidado, porque el demonio anda como un león, buscando a quien devorar”. El demonio no juega. ¡Cuántos de nosotros somos humillados por los pecados que nos humillan toda semana! Y siempre confesamos los mismos pecados. Si no luchamos todos los días, el demonio, vendrá para humillarnos. Primero, nos va a tentar hasta que caigamos; después, nos echará en cara el pecado.

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El enemigo quiere apuntar nuestras debilidades, humillándonos.

¡Cuántos Eliabs tenemos en nuestras vidas que se burlan de nosotros y nos tiran para abajo! ¿A quiénes o a que prestamos oídos? Si prestas oídos a la violencia y colocas tus ojos en palabras de maldición te desanimarás.

Como Eliab dijo: “¿Por qué has bajado hasta aquí? ¿A quién has dejado el cuidado del pequeño rebaño en el desierto? Conozco bien tu insolencia y tu maldad. Has bajado para ver la batalla” El enemigo hace eso con nosotros, nos humilla. Por eso, no podemos prestar oídos a palabras de maldición, a las tristezas que el mundo coloca en nuestras vidas. Necesitamos tener la valentía de desviar las palabras malditas lanzadas sobre nosotros. ¡Ánimo, valiente guerrero! No sé cuál sea tu problema, pero no te desanimes. ¡Ánimo!

¡Dios cree en ti, por eso necesitas creer en ti mismo! Nadie puede desanimar por causa de los ‘Filisteos’. ¡Es el Señor quien combate por nosotros! Saúl revistió David con su propia armadura, pero él no pudo caminar; entonces, se quitó la armadura y escogió las cinco piedras. David no utilizo la armadura del mundo, pero fue a la batalla como lo que era: un pastor.

Estas son las cinco piedras de las cuales el fundador de Canción Nueva, Monseñor Jonas, siempre habla.

Primera piedra: la Eucaristía. Quien no participa de la Santa Misa no es un guerrero valiente. ¡Cuidado! ¡Hay católicos que disfrutan de conciertos y grupos de oración, pero no van a la Santa Misa!

Segunda piedra: la Palabra de Dios. Si no la tenemos, no seremos valientes guerreros. A todos les gustan los libros autoayuda, pero no leen la Biblia.

Tercera piedra: El Rosario. Necesitamos tener en manos el Santo Rosario, porque él nos lleva a la intimidad con María. No podemos quedar viendo novelas. Tenemos que rezar el rosario, tenemos batalla con nuestras armas espirituales.

Cuarta piedra: la Confesión. Antes de Comulgar, debemos tomar un “baño” de confesión para ir a la Santa Misa.

Jueves piedra: Ayuno. Existen espíritus malignos que solo pueden ser vencidos por el ayuno, pero nadie quiere “sudar la camiseta”; la sociedad nos enseña solo las cosas inmediatas. Es el ayuno que nos hace más fuerte, nos hace guerreros valientes.

Traducción: Thaís Rufino de Azevedo

Emanuel Stênio
Misionero de la Comunidad Canción Nueva

 

 

 

La Generación PHN es así…

Admitir la propia impotencia delante de la enfermedad es un paso fundamental para la recuperación.

Es necesario llegar a un momento de decisión en que el alcohólico diga: Voy a dejar el “primer” trago. Podemos pensar que esto es demasiado exigente y que por el contrario, lo que deberían hacer es “ir parando de a pocos”. Sin embargo, los alcohólicos mismos cuentan que todas las veces que intentaron parar de a pocos no lo lograron: fue pura ilusión. Solamente cuando se reconoce la propia impotencia delante del alcohol se pueden decidir: “No voy a tomar el primer trago” y pueden conseguir iniciar su propia recuperación.

Mi “Tío Osvaldito”, como me gustaba llamarlo, bebió casi por 30 años. Arruinó su salud, matrimonio, familia y estuvo varias veces en riesgo de muerte. Después vivió cerca de 30 años más sin beber. Más que una recuperación, fue la restauración de su vida, de su matrimonio, de sus asuntos y de su familia.

La Generación PHN es así 1

Hay una enfermedad más fatal que el alcoholismo y que precisa ser enfrentada de la misma forma: el pecado. No te sorprendas. Así como la enfermedad que porta el alcohólico es lo que lo lleva a beber, igualmente la enfermedad hereditaria, de la cual somos portadores, llamada pecado, es la que nos lleva a pecar.  Pecamos porque somos portadores de una enfermedad congénita que se llama pecado. No es una disculpa, al contrario: es necesario admitir que somos portadores y que somos impotentes delante de esta fatal enfermedad.

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Por lo tanto, es preciso que llegue el momento en que cada uno de nosotros nos decidamos: No quiero pecar más. Esta actitud nos puede parecer extraña. Pensamos “es demasiado exigente, por el contrario, no es necesario ese radicalismo: basta con saber manejarlo”.

La generación PHN es hecha por aquellos que hicieron la experiencia y saben, por los hechos, que sólo “manejar la situación” no los llevó a nada. Al contrario, admitir la propia impotencia delante del pecado y decidirse: “Yo paro acá” y digo: “¡Basta! ¡No quiero pecar más!” es lo que los llevó al inicio de su propia recuperación. ¡Dejemos la ingenuidad!. Sin una ruptura, nadie lo puede conseguir: Somos impotentes delante del pecado.

¿Cuál es tu pecado característico? ¿Aquel que más te persigue? Para el alcohólico es la bebida, para el drogadicto es la droga, para muchos es el sexo. El pecado se presenta de varias y diferentes formas. Para ti, ¿cuál es?  Es a ese pecado característico que tú necesitas decir NO. Un “basta” decidido. Se necesita de una ruptura.

Nuestra excusa siempre es la misma: “Yo soy débil, no lo voy a conseguir. Ya lo intenté muchas veces y nunca lo logré”. Justamente por eso se requiere de una ruptura. ¡Vamos! di ¡basta!, da un “No” decidido. Justamente por nuestra debilidad y por el hecho de haberlo intentado muchas veces y fracasado, necesitamos proclamar cada día: Por hoy NO… Por hoy no voy a pecar más.

Pensar en no pecar nunca más nos da mucha inseguridad: “No lo voy a lograr”. Pero por un día, solo por el espacio de un día, se presenta más posible y nos da coraje.

Fue por eso que la generación PHN decidió: ¡Por hoy No! Por hoy no voy a pecar más! Mañana será otro día. Mañana, diré de nuevo: “Por hoy NO”. Va a ser más fácil: “Por hoy, solo por hoy, no voy a pecar. Cuando llegue el mañana, comenzaré todo de nuevo”.

La pregunta es esta: “¿y si peco? ¿Qué hago?” .Entonces, te arrepientes, te confiesas y comienzas todo de nuevo. Esta es lo bello del método PHN: estamos siempre recomenzando. Cada día comenzamos todo de nuevo.

PHN no es solo las siglas del Por Hoy No. Es un camino maravilloso de santificación.

Monseñor Jonas Abib
Fundador de la Comunidad Canción Nueva - Trecho del Libro “Generación PHN”

 

 

Que Nuestra Señora del Carmen nos haga verdaderos seguidores de Jesús

Que María nos ayude a que no seamos simples oyentes de la Palabra de Dios, que ella nos muestre el camino, la dirección y que haga de nosotros verdaderos seguidores de Su Hijo Jesús.

Esta es mi madre y mis hermanos. Pues todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre” (Mateo 12, 49-50).

Nuestra Señoradel Carmen

La Iglesia hoy nos da la gracia de celebrar la Fiesta de Nuestra Señora del Carmen, recordamos que la Virgen María se manifestó a San Simón Stock y recibió el escapulario con la promesa de su protección constante en todas las situaciones de la vida.

Hoy la Palabra de Dios nos ayuda a comprender el papel que la Madre de Jesús ocupa en nuestro corazón. Nosotros amamnos y veneramos a María por un privilegio, una gracia sin igual que ella recibió de Dios. Ella fue escogida para ser la Madre del Señor. Pero ese privilegio, esa gracia que recibió del Cielo sería inócua, vacía y hasta perdería el sentido si María no se hubiese hecho también discipula de Jesús, seguidora del Señor. Y una vez que ella se hizo discipula y seguidora del Sẽnor, colocó en práctica en su vida, la voluntad del Padre. Aquella que es madre se hizo sierva, aquella que es señora se hace discípula.

Maria nos enseña que en el Reino de Dios no es quien es grande, quien tiene títulos, no es quien se cree eso o aquello, quien se hace discipulo segun la voluntad del Padre, sino que es aquel que está dispuesto a aprender, aquel que está dispuesto a tener su corazón moldeado según la voluntad de Jesús. María, es aquella que enseño a Jesús a hablar, caminar, fue quien llevó consigo a Jesús pero también fue quien aprendió con su hijo el sentido del reino de Dios.

Hoy, queremos mirar para la Virgen Madre y Señora del Carmen y pedirle que nos enseñe a entrar en la escuela de Jesús, a aprender con El el sentido y la dirección de la vida. Que María nos ayude a que no seamos simples oyentes de la Palabra de Dios, que ella nos muestre el camino, la dirección y haga de nosotros verdaderos seguidores de su Hijo Jesús.

¡Dios te bendiga!

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Padre Roger Araujo
Sacerdote de la Comunidad Canción Nueva 

 

 

Julio, mes de la Sangre de Cristo

 

“Ahora que estamos justificados por su sangre, con mayor razón seremos librados por él de la ira de Dios”.

El mes de Julio es dedicado a la devoción de la Preciosísima Sangre de Cristo, derramada para el perdón de nuestros pecados. San Juan Bautista presentó a Jesús diciendo: “He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”(Jn 1,29). Sin la Sangre de ese Cordero, no hay salvación.

San Pedro enseña que fuimos rescatados por la Sangre del Cordero de Dios mediante “la aspersión de su sangre” (1 Pe 1, 2). “No olviden que han sido rescatados de la vida vacía que aprendieron de sus padres; pero no con un rescate material de oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, el Cordero sin mancha ni defecto. Dios pensaba en él desde antes de la creación del mundo, pero no fue revelado sino a ustedes al final de los tiempos.” (1Pe 1,19).

El Papa Benedicto XIV (1740-1748) ordenó la Misa y el oficio en honra a la Sangre de Jesus, que fue extendida a la Iglesia Universal por decreto del Papa Pio IX (1846-1878). San Gaspar de Búfalo propagó fuertemente esta devoción, con la aprobación de la Santa Sede. El fue el fundador de la Congregación de los Misioneros de la Preciosísima Sangre  en 1815. San Gaspar nació en Roma, el 6 de Enero de 1786.

El Papa San Juan Pablo II, en su Carta Apostólica Angelus Domini, repitió lo que San Juan XXIII dijo sobre el valor infinito de la Sangre de Cristo, de la cual “Solo una gota puede salvar al mundo entero de cualquier culpa“.

sangre

La Sangre de Cristo representa su vida humana y divina, de valor infinito, ofrecida a la Justicia Divina para el perdón de los pecados de todos los hombres de todos los tiempos y lugares. “Esta es mi sangre, sangre de la Nueva Alianza, derramada por muchos hombres en remisión de los pecados” (Mt 26, 28).

En cada Santa Misa, la Iglesia renueva, actualiza y eterniza este sacrificio expiatorio por la redención de la humanidad. En promedio, cuatro veces por segundo esa oferta divina sube al cielo en todo el mundo, en las Misas.

El Catecismo de la Iglesia enseña que “ningún hombre, ni siquiera el más santo, tendría condiciones de tomar sobre sí los pecados de todos los hombres y de ofrecerse en sacrificio por todos” (n. 616); para eso era necesario un sacrificio humano pero de valor infinito. Solo Dios podía ofrecer ese sacrificio, entonces, el Verbo Divino se dignó asumir nuestra naturaleza humana para ofrecer a Dios un sacrificio de valor infinito. La majestad de Dios es infinita, y fue ofendida por los pecados de los hombres. Entonces, sólo un sacrificio de valor infinto podría reestablecer la paz entre la humanidad y Dios.

Así, la Sangre del Señor nos liberó del pecado, de la muerte eterna y de la esclavitud del demonio. San Pablo dice: “Por lo tanto, mucho más ahroa, que estamos justificados por su sangre, seremos salvados del a ira” (Rm 5,9). Por Su Sangre, Cristo nos reconcilió con Dios: “Por medio de El, reconcilió consigo todas las criatura, por intermedio de Aquel que, al precio de la propia sangre en la cruz, reestableció la paz a todo lo que existe en la tierra y en los cielos” (Col 1,20).

Con su Sangre, Cristo nos rescató, nos compró, nos hizo su Pueblo: “Cuidad de ustedes mismos y de todo el rebaño sobre el cual el Espíritu Santo los constituyó obispos, para pastorear la Iglesia de Dios, que El adquirió con su propia sangre” (Hechos 20,29). “Por ese motivo, hermanos, tenemos amplia confianza de poder entrar en el santuario eterno, en virtud de la Sangre de Jesús” (Hb 10,19).

=>Consagración a la Sangre de Cristo

“Cantabam un canto nuevo diciendo: Tú eres digno de recibir el libro y de abrirle los sellos, porque fuiste inmolado y rescataste para Dios, con el precio de tu sangre, hombres de toda tribu, lengua, pueblo y raza.” (Hechos 5,9)

Hoy, esa Sangre redentora de Cristo está a nuestra disposición de muchas formas. En primer lugar, por la fe. Somos justificados por esa Sangre, enseña Pablo: “Pero he aquí una prueba brillante de amor de Dios por nosotros: cuando aún eramos pecadores, Cristo murió por nosotros, Por lo tanto, mucho más ahora, que estamos justificados por su Sangre seremos salvados de la ira”  (Rm 5, 8-9). “En ese Hijo, por su sangre, tenemos la redención, la remisión de los pecados, según las riquezas de su gracia.” (Ef 1,7).

Esa Sangre redentoraestá a nuestra disposición también en el sacramento de la confesión. Por el misterio de la Iglesia y de los sacerdotes, el Cristo nos perdona de los pecados y lava nuestra alma con su Preciosa Sangre. Lamentablemente muchos católicos aún no entendieron la profundidad de ese sacramento y huyen de él por falta de fe o de humildad. La Sangre de Cristo perdona nuestros pecados en la confesión y cura nuestras enfermedades espirituales y psicológicas.

El Catecismo enseña que por la Sangre de Cristo, la Iglesia puede perdonar cualquier pecado: “No hay pecado alguno, por más grave que sea, que la Santa Iglesia no pueda perdonar. No existe nadie, por malo y culpado que sea, que no deba esperar con seguridad su perdón, desde que su arrepentimiento sea sincero. Cristo qu murió por todos los hombres. El quiere que, en su Iglesia, las puertas del perdón estén siempre abiertas a todo aquel que teme se aleja del pecado” (cf. n. 982).

=>Rosario de la Victoria por la Sangre de Jesús 

Esta Sangre está presente en la Eucaristía: Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesus. “El caliz de la bendición, ¿no es la comuniń con la Sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión con el Cuerpo de Cristo? Del mismo modo, después de haber cenado, tomó también el caliz, diciendo: Este caliz es la Nueva Alianza en mi Sangre; todas las veces que lo bebas, háganlo en memoria de mi. Por lo tanto, quien coma el pan o beba el cáliz del Señor indignamente será culpable del cuerpo y de la sangre del Señor“. (1 Cor 10,16-27).

“En verdad, en verdad vos digo: si no comes la carne del Hijo del Hombre, y no bebes su sangre, no tendrás vida. Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo lo resucitaré en el último dpia. Pues mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. Quien come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en El”  (Jn 6,53-56).

Es por la Sangre de Cristo que los santos y los mártires dieron testimonio de su fe y llegaron al cielo: ” Mi Señor, tu lo sabes. Y El me dijo: “Estos son los sobrevivientes de la gran tribulación, lavaron sus vestiduras y las blanquearon en la sangre del Cordero” (Ap 7,14).“Estos vencieron por causa de la sangre del Cordero y de su elocuente testimonio. Despreciaron la vida hasta aceptar la muerte”  (Ap 12, 11).

Es por la Sangre derramada que El venció y se volvió Rey y Señor:Está vestido con un manto teñido de sangre y su nombre es verbo de Deus. Un nombre está escrito sobre su manto; Rey de Reyes y Señor de Señores” (Hechos 19,13-16).

Lee más:
=>Novena de la Preciosísima Sangre 

Profesor Felipe Aquino

 

Construya tu casa sobre la roca que es Jesús

14/07/2014

Desde que conocí Dios, a partir de mi encuentro personal con Jesús, una frase de la Biblia me hace tremer: “Aparta de mí, vos que practicas el mal”. ¡Eso es el infierno! Infierno no es un lugar que pensamos, pero es la ausencia de Dios.

Hermanos, llegara un momento en que el Señor podrá decirnos si elegimos por una vida lejos de Él. Amados, estamos viviendo en el tiempo de la misericordia, para que podamos entrar, cada vez más, en el misterio de Cristo.

Construya tu casa sobre la roca que es Jesús 2

Viviendo la experiencia de confesor, aquí en Canción Nueva, me siento como en un tribunal, donde Dios es el juez. Pero lo más bello es que todos entran en el confesionario culpados y salen obsuelto. ¡El tribunal de Dios es así! Debemos, por lo tanto, aprovechar este momento para nuestra conversión, para que no escuchamos de Dios: “Aléjense de mí ustedes que hacen el mal”.

Cuando llegar el momento, el fin de la vida, de ser juzgados, es decir, el momento decisivo, aquellos que vivían en la gracia están cerca de Dios; pero aquellos que optaron vivir el mal quedaran lejos de Él. Recuérdese: el Padre no quiere perder Sus hijos, pero la sentencia sucederá y va ser para siempre.

Tu, como padre y madre, puede imaginar el dolor del corazón de Dios al ver Sus hijos lejos de Él. Él insiste en eso no para causar miedo, pero para nos advertirnos. Dentro de la libertad que Él nos da, necesitamos optar por el amor.

Tenemos tres pasos para no escuchar eso en el fin de la vida. El primero viene de la primera lectura, cuando Joaquim se convirtió rey y hizo el mal ante delante del Señor, hizo todo equivocado; debido a esto, Nabucodonosor fue hasta Israel con sus caballeros. Joaquim, aún ya teniendo hecho todo equivocado, en lugar de luchar por esta tierra, se entregó fácilmente en la manos de Nabucodonosor. Él no lucho; solo se entrego. Pero cristianos que es cristianos lucha hasta el fin. Nosotros no debemos nos entregar fácilmente al demonio.

El diablo quiere derrotarnos, pero él no se presenta como un león; el enemigo viene en la piel de un gatito. Aquellos que no están atentos, caen en la “trampa” de él. Vamos estar atentos a nuestras debilidades. ¡Luchemos!

Hermanos, la peor frase que podemos escuchar de Dios es esta: “Aléjense de mí”; por eso no actúes como rey no te vendas al demonio. Aquel que no lucha se vende fácil, por eso no podemos parar de luchar.

No solo el rey se entrego, pero, por causa de él, toda su familia y su reino fueron vendidos al rey Nabucodonosor. Así ocurre con nosotros. Es difícil escuchar, pero cuando desistimos, llevamos nuestra familia a la destrucción.

El segundo aspecto de esta liturgia es construir tu casa en la roca, y no en la arena. No juegues con la construcción que eres tu, no juegues de estar con Dios. Estar con Él es construir la casa en la roca. Si decimos que somos cristianos, necesitaremos tener una vida de fe. Debemos tener la adhesión verdadera de crear nuestra casa en la roca y todavía luchamos para, primero, crear la base.

No se engañe, tampoco engañe a Dios. Luche y ponga tu esperanza en el Señor, no en las cosas pasajeras. La construcción de la casa depende de la base, porque se este no esta listo, la casa por si misma no va aguantar.

¿Donde esta hoy: en la arena o en la piedra? Si tu vas construir la casa en la roca, sepa que Dios le dará la condición para hacer eso.

¿Cuales son tus sueños y proyectos? Haga de la construcción de la casa de tu corazón tu proyecto de vida! Pero, ¿donde esta construcción esta siendo hecha? ¡Todo relación, incluso con Dios, exige responsabilidades!

El tercer y el último paso es la autoridad de Jesús. Para que no escuchemos la frase: “Aléjense de mí ustedes que hacen el mal”, debemos someter a la voluntad de él y tener coherencia en la vida. 

Padre Anderson Marçal
Misionero de la Comunidad Canción Nueva

 

 

 

La medalla de San Benito es la medalla de la Santa Cruz

11/07/2014

 El poder está en la cruz de Cristo, temida por el demonio; y en la fe del cristiano

San Benito fue un hombre sediento de Dios. Según San Gregorio Magno, su biógrafo, en todo quería agradar a Dios. Colocaba el amor al Señor sobre todas las cosas, por eso fue un hombre silencioso, obediente y humilde.

La medalla de San Benito es conocida en todo el mundo. Sin embargo, no fue el santo quien la acuñó. En su época, los sacramentales no eran comunes. Ese santo se volvió muy famoso, en su época, por la santa cruz. Una vez le ofrecieron un caliz envenenado, cuando trazó la señal de la cruz sobre el objeto, el caliz se partió y salió de él una cobra. Otra vez, le dieron un pan envenenado y una vez más, al hacer la señal de la cruz, un cuervo voló en dirección de su mano y se llevó el pan.

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La medalla de San Benito es la medalla de la santa cruz. En el siglo XI, en Alemania, la esposa de un conde soñó que un hombre le decía que su hijo Bruno, sería un gran hombre. Tiempo después, el jóven quedó muy enfermo y vio la imagen de un hombre que le colocaba la cruz sobre los labios y lo sanaba. El hombre del sueño y de la visión era San Benito. A partir de entonces, se comenzó a acuñar la medalla del santo y a propagar su devoción por el mundo entero.

El sacramental es atribuido al santo, sin embargo el poder está en la cruz de Cristo, temida por el demonio; y en la fe del cristiano. Lo más importante, por lo tanto, no es San Benito, sino la santa cruz, Crux Sacra Sit Mihi Lux - “La Santa Cruz será mi luz ”. La medalla que conocemos hoy, con las iniciales de la oración dedicada a San Benito, tuvo origen en el monasterio del Monte Cassino donde San Benito vivió y su cuerpo fue sepultado.

Históricamente, no hay como afirmar que fue el santo el autor de la oración inscrita en la medalla. Sin embargo, existen en ella palabras que hacen referencia a su vida. La oración tiene como centro y pedido que la cruz de Cristo sea la luz de la persona, y son las iniciales de las palabras latinas que forman los siguientes versos:

C.S.P.B.                                        :    Crux Sancti Patris Benedicti -                          Cruz del Patriarca San Benito

C.S.S.M.L                                    :    Crux Sancta Sit Mihi Lux                                  La Santa Cruz será mi luz
N.D.S.M.D                                   :    Non Draco Sit Mihi Dux                                    no será el demonio mi guía.
V.R.S                                            :    Vade Retro Satana                                               ¡Apártate, Satanás!
N.S.M.V                                       :    Numquam Suade Mihi Vana                             no me sugieras cosas vanas,
S.M.Q.L                                       :    Sunt Mala Quae Libas                                        maldad es lo que me brindas
I.V.B                                            :     Ipse Venena Bibas                                               bebe tu mismo tu veneno.

Amén                                                                             Amén

Los devotos la utilizan de diferentes formas, como defensa contra animales  venenosos;  la colocan sobre la parte del cuerpo enfermo; se coloca en el agua y después se da esta agua para que el enfermo la beba; entre otras formas. Lo que no se puede hacer, es usar la medalla como un amuleto o como un objeto mágico. Más que usarla contra el maligno o cualquier otra devoción, ella se debe usar como testimonio de fe.

Por la intercesión de San Benito, poderoso en la lucha contra el veneno del pecado, ¡Dios bendiga a cada uno de nosotros!

Monseñor Paulo Banza

Rector del Monasterio de San Benito en  Vinhedo (SP).